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Haciendo fotografía Subterránea

El transporte del material.

Una vez conocido el material que debemos usar, podemos adentrarnos en cómo hacer fotos dentro de una cavidad. Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que hay que transportar el material y esto puede no resultar sencillo, sobre todo porque según el lugar al que queramos acceder, puede ser delicado o imposible que el petate en el que vaya no se lleve ningún golpe. Nosotros hemos resuelto esta cuestión utilizando una saca normal de las de espeleo en la que introducimos una colchoneta aislante de las utilizadas para dormir en el suelo. Su utilidad es doble: por una parte, en caso de algún incidente o problemas en el que alguien resulte herido, sirve para colocarlo. Pero además almohadilla considerablemente todo lo que vaya en el interior del petate que la transporte. Dejando hueco en medio, podemos colocar en la parte más baja algunos cordinos, o una esponja u otro trozo de aislante para prevenir los golpes que provengan de esa dirección (sobre todo por la bajada de verticales). Dentro colocaremos la cámara con su funda, a la que podemos introducir algunos trozos de goma espuma que en caso de golpe hagan que se absorba el choque. En el mercado existen unas saquitas que llevan una aislante y que sirven para el transporte de objetivos. En ellas podemos colocar los que vayamos a necesitar y también los flashes que llevemos. ¡Ojo!: una saquita de esas por objetivo y una por flash. Su precio oscila alrededor de 9 € (1.500 pts.), por lo que es bastante asequible tener unas cinco. Nosotros afrontamos las expediciones de fotografía con una cámara réflex, un objetivo 28-70 mm., otro objetivo de 70-210 mm., y tres flashes, con números de guía 16, 25 y 28. Junto con todas estas cosas llevamos dos células fotoeléctricas, un cable alargador de 3 m. de largo, y juegos de pilas para recambiar las de los flashes, ya que la humedad hace que la duración de estas disminuya mucho. Pararnos a hacer fotos, supone tener que sacar todo el material, por lo que el tiempo que se emplea es mucho. Por eso, hemos llegado a la conclusión de que no podemos hacer fotos en este plan cuando la expedición es de exploración de una cavidad. Por ejemplo, no lo hacemos nunca cuando vamos a visitarla por primera vez o si vamos a adentrarnos por zonas desconocidas. En estos otros casos utilizamos la cámara compact con dos flashes y una célula fotoeléctrica solamente.

Fotos sin flash.

Siguiendo con el caso de que estemos en una expedición fotográfica, tenemos que saber que es posible hacer fotos en una cueva sin la utilización de flash, utilizando sólo las luces de acetileno. Para ello, deberemos colocar la cámara sobre el trípode y, por medio de un cable disparador, mantener el objetivo abierto durante unos cuantos segundos. Es conveniente que hagamos varias fotos con distintos intervalos de tiempo, para poder esperar que alguna de ellas salga bien. Esta técnica supone mucha práctica porque las condiciones entre una y otra varían tanto que es difícil concluir un planteamiento estándar.

Fotos planas y en profundidad.

Una de las cosas más importantes al realizar una fotografía en una cueva es no colocar el flash en el mismo eje que el objetivo. Si lo hacemos así, las sombras que provoca el destello quedan siempre detrás del objeto fotografiado y obtendremos lo que se llama una foto plana , sin sensación de profundidad. Si colocamos el flash un poco más hacia un lado, la luz dará de forma oblicua al objeto, y este proyectará sombras que nos permitirán reconocer el volumen de lo que acabamos de fotografiar. Se trata de fotos con profundidad.

Reglas para la buena exposición.

A la hora de hacer una buena exposición tenemos que tener en cuenta que el número de guía de nuestro flash cambia con la sensibilidad de la película. Esto se puede obtener mirando en la parte de atrás del flash donde viene una tabla en la que es posible ver a 1 m. con una película de 200 ISO o de 400, qué diafragma corresponde. Esa será nuestro número guía. Pero si no lo encontramos podemos hacer la siguiente fórmula matemática:

donde Ng2 es el nuevo número guía, Ng1 es el número guía facilitado por el fabricante y la sensibilidad 2 es la sensibilidad de la película que hemos adquirido en la tienda. Imaginemos que tenemos una película de 200 ISO y que llevamos el flash de Ng = 16. Nuestro nuevo número guía será 16 r (200/100). El resultado será 22'6. Si utilizamos normalmente películas de 200 y/o 400 ISO, es conveniente hacer la fórmula en casa y pegarla con un celo transparente en el mismo flash, para no olvidarlo nunca.

Para conseguir una buena exposición, disponemos de una fórmula fija que es:

Ng = distancia x diafragma

donde Ng es el número guía real para la película que tenemos, la distancia es la existente entre el objeto y el flash (no entre la cámara y el objeto, porque podemos tener el flash distanciado de la cámara), y el diafragma será la variable que tengamos que hallar para que la fotografía esté bien de luz. Entonces la fórmula quedará

Diafragma = Ng/distancia

Si queremos colocar un diafragma determiando (por ejemplo uno muy cerrado para conseguir una mayor profundidad de campo), entonces la variable será la distancia del flash al objeto, y nos quedará

Distancia = Ng/diafragma

Cuando la distancia del flash al objeto es muy grande, por ejemplo en una sala enorme, descubriremos horrorizados que nuestro Ng es insuficiente para poder hacer la fotografía. Y ante ello ¿qué?, ¿nos rendimos?. No tenemos por qué. Si la distancia es inmensa y nuestro Ng insuficiente, entonces debemos seleccionar un diafragma. Una vez seleccionado, calcularemos qué número guía necesitaríamos. Al dividir este por el número guía de nuestro flash y elevar el resultado al cuadrado, obtendremos el número de destellos que podemos provocar manualmente para conseguir tener luz suficiente. Paso a paso, haríamos lo siguiente:

1º.- Seleccionar un diafragma.

2º.- Hallar el Ng necesario mediante la fórmula Ng = distancia x diafragma.

3º.- Realizar la fórmula

4º.- Colocar la cámara sobre el trípode.

5º.- Apretar el disparador mediante un cable disparador y dejarlo abierto.

6º.- Disparar tantas veces el flash manualmente como nos ha dado el resultado anterior.

Los resultados pueden ser muy inciertos. Es conveniente repetir varias veces con números de destellos distintos, por encima y por debajo. Y aún así puede que no nos salga nada debido a factores como el grado de humedad de la cavidad. Pero siempre será mejor que rendirse a la primera.

La fotografía de detalle o 'macrofotografía'.

Una de las peculiaridades de la fotografía subterránea es el tema de la fotografía de detalle. Se trata de sacar cosas pequeñas que puedan resultar bonitas: una gota cayendo, un espárrago de estalactita, el diente de una bandera o un murciélago en primer plano.

Para hacer este tipo de fotografía, existen unos objetivos especiales denominados 'macro'. Su principal problema es su precio: más de 120 € (20.000 pts.). Pero es posible encontrar una fórmula mucho más económica aunque de algo menos de calidad. Se trata de colocar sobre el objetivo lentes de aumento. Estas lentes se enroscan en nuestro objetivo y pueden acoplarse varias a la vez. Por ello hay que tener en cuanta el diámetro de nuestro objetivo, si no queremos encontrarnos con la desagradable sorpresa de que cuando vamos a colocarlo nos venga grande o pequeño. El precio de cada una de estas lentes es muy inferior (alrededor de 12 ó 15 €, unas 2000-3000 pts). La multiplicación de la imagen puede ser con lentes que van desde x2 a x10 aumentos. No hace falta tenerlas todas: como se pueden acoplar unas con otras, si utilizamos, por ejemplo, una de x2 y otra de x3, nos saldrá un aumento de x6. Basta escoger dos o tres lentes y jugar con las multiplicaciones que nos ofrecen.

Foto macro o de detalle

Para realizar la foto, hay que tener en cuenta que la utilización de lentes trae pareja bastante poca profundidad de campo, por lo que siempre será conveniente coger diafrágmas altos (f/16 ó f/22), para asegurarnos de que el objeto quedará enfocado. Según los cánones de macrofotografía es inexcusable hacer estas fotos sin trípode, pero nuestra experiencia supone que generalmente es muy difícil acceder en muchos casos tan cerca del objeto como se requiere, usando el trípode. El riesgo es que se desenfoque la foto, porque una mínima oscilación en la distancia, distorsiona por completo el resultado. Pero qué le vamos a hacer: colocando el diafragma lo más cerrado posible y aguantando el pulso lo que se pueda, es fácil encontrar un buen resultado.